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sábado, 24 de marzo de 2018

Oferta




O que tenho para te dar? Uma gramática de sentimentos,
verbos sem o complemento de uma vida, os substantivos
mais pobres de um vocabulário íntimo -o amor, o desejo,
a ausência. Que frase construiremos com tão pouco?
A que léxico da paciência iremos roubar o que nos falta?

Então, ofereço-te uma outra casa. As paredes têm a
consistência do verso; o tecto, o peso de uma estrofe.
Abro-te as suas portas; e o sol entra pela janela de
uma sílaba, com o seu fogo vocálico, como se uma
palavra pudesse aquecer o frio que te envolve.

E pergunto-te: que outras palavras queres? A música
sonora de um ócio? O espesso manto com que o veludo
se escreve? O fundo luminoso do azul? Poderia dar-te
todas as palavras na caixa do poema; ou emprestar-te
o canto efémero em que se escondem do mundo.

Mas não é isso que me pedes. E a vida que pulsa
por entre advérbios e adjectivos esfuma-se depressa,
quando procuramos seguir a linha do verso. O que fica?,
perguntas-me. Um encontro no canto da memória. Risos,
lágrimas, o terno murmúrio da noite. Nada, e tudo.


Nuno Judice 

domingo, 27 de agosto de 2017

Penélope






Temprano deja a su hijo en cuna ajena
Ordena tres sardinas exactas por minuto
Mientras las latas se deslizan por la cinta
Sus pensamientos se adormecen
Entre olor a pescado y ruidos en cadena
Espera, espera, espera….
En la playa mil gotas de olas le salpican
Sus lágrimas sordas se mezclan con la arena
Hilos de algas las engarzan saladas
Trenzan cuitas y alegrías
Ulises se marchó a pescar lejos de Ítaca
Espera, espera, espera….
Por la mañana azul
Por la tarde dorada
Por la noche negra
Penélope joven
Espera, espera, espera…
Pescadores de bajura rodean su casa
En su cama yacen oscuros
Placer obsceno en su cuerpo
Lealtad intacta en su corazón
Mientras Ulises demora y demora
Penélope espera, espera y espera.

Yolanda Tejero




sábado, 3 de septiembre de 2016

Poema de Wislawa Szymborska





Despedida de un paisaje - 1993




No le reprocho a la primavera
que llegue de nuevo.
No me quejo de que cumpla
como todos los años
con sus obligaciones.

Comprendo que mi tristeza
no frenará la hierba.
Si los tallos vacilan
será sólo por el viento.

No me causa dolor
que los sotos de alisos
recuperen su murmullo.

Me doy por enterada
de que, como si vivieras,
la orilla de cierto lago
es tan bella como era.

No le guardo rencor
a la vista por la vista
de una bahía deslumbrante.

Puedo incluso imaginarme
que otros, no nosotros,
estén sentados ahora mismo
sobre el abedul derribado.

Respeto su derecho
a reír, a susurrar
y a quedarse felices en silencio.

Supongo incluso
que los une el amor
y que él la abraza a ella
con brazos llenos de vida.

Algo nuevo, como un trino,
comienza a gorgotear entre los juncos.
Sinceramente les deseo
que lo escuchen.

No exijo ningún cambio
de las olas a la orilla,
ligeras o perezosas,
pero nunca obedientes.
Nada le pido
a las aguas junto al bosque,
a veces esmeralda,
a veces zafiro,
a veces negras.

Una cosa no acepto.
Volver a ese lugar.
Renuncio al privilegio
de la presencia.

Te he sobrevivido suficiente
como para recordar desde lejos.


Wislawa Szymborska




miércoles, 17 de febrero de 2016

Buenas noches



Una canción especial, y una letra aún más, por Nina Simone:

Escúchalo en Spotify


I Am Blessed

I who never had much I now have a treasure
A love too great to measure
I am blessed with happiness
And I'm done with loneliness

I who walked all alone
Not really knowing
Till now just where I was going
I am blessed because this day
You came show me the way

Till now I was like a grain of sand
Lost on a lonely beach
Yes till now I could never understand
That this was within my reach

I who cried to the moon see only sunshine
Because darling you're mine
I am blessed with wealth untold
A love worth more than gold

Bennie Benjamin / Sol Marcus
© Warner/Chappell Music, Inc, Universal Music Publishing Group





Y además, un poema de Alexandr  Pushkin:

Ya vague por las calles bulliciosas...































Ya vague por las calles bulliciosas,
ya penetre en el templo populoso,
ya me rodeen alocados jóvenes,
en mis ensueños sigo estando absorto.

Me digo: pasarán raudos los años
y por muchos que aquí nos encontremos,
todos iremos a la eterna fosa
y para alguno ya llegó su tiempo.

Cuando contemplo el roble solitario,
este patriarca de los bosques -pienso-
sobrevivió al cruel siglo de mis padres
y sobrevivirá a este siglo nuestro.

Cuando acaricio a una tierna criatura
pienso que es hora ya de despedirme:
te cedo el puesto, florecer te toca,
y para mí ya es hora de pudrirme.

Cada día que pasa, cada hora,
me he acostumbrado a ejercitar la mente,
e intento adivinar cuál de entre ellos
será el aniversario de mi muerte.

Y ¿dónde me enviará la muerte el Hado?
¿En la guerra, en la mar, como viajero?
¿O si acaso será, el valle vecino
el que reciba mis helados restos?

Y aunque para mi cuerpo inanimado
dónde se descomponga igual le sea,
yo, más cercano a mi solar querido,
de ser posible, reposar quisiera.

Y que a la entrada misma de mi tumba
una juvenil vida jugar pueda,
y que Naturaleza indiferente
con su eterna hermosura resplandezca.


Alexandr Pushkin
Versión de Eduardo Alonso Duengo

lunes, 11 de enero de 2016

Poema de Ashraf Fayadh






Lo acabo de leer, en el Blog de la Mirada Malva, y no puedo dejarlo escapar, os lo dejo aquí, para compartirlo, es una fotografía de emociones.












¿Cuál es tu idea sobre los días que habitualmente paso sin ti?
sobre mis palabras que rápidamente suelen evaporarse
y sobre mi fuerte dolor
sobre los nudos que se han posado en mi tórax como algas desecadas.

Olvidé decirte... que en el sentido práctico de la palabra
me he acostumbrado a tu ausencia
y que mis deseos han perdido su camino a tu añoranza
¡y que mi memoria ha empezado a corroer!

Y eso que aún persigo la luz, no porque quiera ver; la oscuridad siempre asusta
¡incluso cuando nos acostumbramos a ella!


Ashraf Fayadh

****




De "Instructions Within", Beirut, Al-Farabi, 2008 - Traducción: Germain Droogenbroodt – Rafael Carcelén 

****


Ashraf Fayadh (1980) es un artista y poeta hijo de refugiados de la Franja de Gaza en Arabia Saudí. Allí ha organizado numerosas exposiciones y también en Europa. En 2015 los tribunales saudíes le condenaron a muerte por apostasía. Entre las pruebas utilizadas para condenarle figuran algunos poemas de su obra Instructions Within. A causa de la presión de la opinión pública internacional, finalmente la pena capital fue conmutada por muchos años de cárcel.

lunes, 3 de noviembre de 2014

Amores de sueño



El hombre que está en mi cama enciende un cigarrillo y...
Va quemando la vieja colcha
Mientras agujerea el tejido
yo voy sintiendo el aguijón caliente
Pinchando en cada una de mis viejas pecas

Las mujeres de negro que nos miran
se levantan de sus asientos
El se desabrocha de las sábanas....
No dejo de mirarle y no
puedo escuchar su voz
pero sus labios se mueven

Se acerca, roza mis manos con lentitud
con mucha intención ... y nadie,
nadie le ve ....
yo le siento y mi piel se trastoca
le miro y  no habla

Por la ventana veo el mar que araña un poco mas
El agua con espuma de olas moja la playa urbana
Allí pasean a los santos y santas de madera y yeso
Detrás las mujeres de negro les persiguen
formadas en digna procesión muy despacio
hunden sus tacones en la húmeda arena


El hombre que ha rozado despacio mis manos
se ha convertido en un viejo amante
y con descaro seduce a las mujeres de negro
mientras su mirada conversa con la mía
Me disfrazo de furcia y grito
desde su cama
le llamo pero no le nombro
En broncos alaridos mi boca pronuncia un nombre
Un nombre confundido.....


Yolanda Tejero 







lunes, 12 de septiembre de 2011

Miedos



Miedos sin escondites donde ocultarse
Miedos que se escapan de cuevas oscuras
Rompen en truenos sordos y rayos deslumbrantes
Duermen en hospitales envueltos en sufrimiento
Se disfrazan de rutina y normalidad

Despiertan con heridas de sangre
Gritan sin voz el silencio del dolor
La humedad salada de las lágrimas
El desgarro de las despedidas
La sin razón de la vejez decadente
Miedo a dar la bienvenida a la muerte


Yolanda Tejero




Hay hogueras





Hay hogueras, miles de hogueras
crepitando con sonidos de palmas sordas
arden rojas
se reflejan amarillas
chispean plateadas
Pies saltando
Ojos llorando
manos despidiendo
gargantas tragando
Hay hogueras, miles de hogueras
en la arena
en el mar
en las estrellas
en las soledades
Ahí, ahí también hay hogueras